martes, 5 de julio de 2011

Demons run when a good man goes to war

Algunos artistas son gente especial. Se entregan con una pasión total a su trabajo, de un modo tal, que nada puede apartarlos de él. Se habla de Miguel Ángel subido a los andamios de la Capilla Sixtina, día y noche. O de Mozart enfrascado en la composición de su Requiem perdiendo la salud (momento recogido por el cine).

A mí en concreto no me hace falta irme a la literatura. Lo he vivido. Y no hablo de mí, sino de Carmen Martín, la que es mi esposa, compañera, amiga, modelo y artista preferida.

En el quehacer de Carmen es habitual el exceso. ¿Se propone hacer una exposición de ilustraciones?, ¡pues serán 365, una por día! Se propone una exposición de su embarazo, y pinta, graba y dibuja hasta llenar las paredes de la sala. No es extraño que cuando ha querido pintar un mural en un colegio de Ferrol, este supere en metros y complejidad toda la pintura mural conocida en la ciudad (lo único comparable que encuentro en Ferrol es la conocida, hermosa "Pecera" de mi abuelo artístico Bello Piñeiro. ¡El mural del CEIP "Recimil" (antiguo "Ibáñez") es algo que los ferrolanos deberían ir a visitar al menos una vez en la vida! A las pruebas me remito:
http://www.carmenmartin.com/abm-f.html




Pero no es extraño que semejante despiporre creativo no sea entendido. En muchas ocasiones los grandes artistas han tenido que sufrir el desprecio o, aún peor, la indiferencia de sus compatriotas. Por desgracia, el gran mural que Carmen regaló a Ferrol recibió el peor de los pagos. A pesar de ser hecho con esta pasión creativa que Carmen pone en sus empresas, a pesar de ser regalada al colegio, hecha sin cobrar un céntimo, con una dedicación y cariño infinitos, a pesar de ofrecer actividades y hasta una reforma y actualizaciones constantes en el blog del colegio (que ha hecho este menda), el profesorado no sólo fue pasivo, sino en muchos casos hostil a la presencia de la artista en el centro. Incluso por parte de un grupito de profesoras de infantil recibió constantes zancadillas, en forma de imaginativos impedimentos para mostrar el mural, para trabajar, para subirse al andamio, guardar sus pinturas... y una constante presión psicológica en su contra.

Carmen llegaba disgustada muchas de las mañanas y el impresionante mural que hoy podemos ver allí es fruto sobre todo de su empeño y su respeto hacia los niños. Seguramente, otro (yo mismo, por ejemplo) hubiera desistido. ¿Que no me aprecian? ¡Pues que se vayan a freír espárragos, que pinten ellos el mural!

Pero lo increíble del arte, lo más grande de los grandes artistas, esos que tienen una vocación que les lleva hasta a la enfermedad, es que en lugar de rendirse, declaran la guerra, y contra viento y marea, contra todo pronósitco y contra la más elemental lógica, consiguen su objetivo: hacer exactamente lo que querían hacer.

"Demons run when a good man goes to war" ("Cuando un hombre bueno va a la guerra los demonios huyen") decía un poema que da título a un capítulo del Doctor Who. Pues esto ocurrió entonces; a pesar de las dificultades,  Carmen plantó cara a todas las dificultades y desprecios. Consiguió sobreponerse y hacer huir a los demonios. Las mediocres profesoras que quisieron hacerle la vida imposible mientras pintaba no lograron desanimarla, y ahí está el gran mural, que pese a que "eu non o pedín", como dijo una de ellas, ahora tienen que verlo, en su inmensidad alegre y colorida, todos los días en su lugar de trabajo. Resumiendo: la generosidad ganó a la mediocridad.

En un post de este mismo blog, hace dos años, contaba yo esperanzado lo que sería la inauguración del mural del Recimil. Ni que decir tiene que no se hizo nada de eso. El único pago que Carmen había pedido para el mural fue publicidad. Y tampoco. No se molestaron en llamar a los medios, muy al contrario, el equipo de la TVG que fue a rodar casualmente allí una entrevista a Carmen para "Desde Galicia para el mundo" tuvo que ir casi a hurtadillas, y de hecho una de las cabecillas del movimiento anti-mural casi logra echarlos con cajas destempladas.

Eso sí. Se le regaló a Carmen una figurita de Sargadelos, con plaquita y todo. Pero para compensar, a los pocos días la llamaron oficialmente del colegio para echarle la bronca por "estar en los pasillos molestando". Todo un poema. Imagino que el director del colegio, promotor y amigo del mural desde el principio, se intentaría rebelar en parte contra esta marea de desagradecimiento, y seguramente podría haber acallado las voces si se empeñara mucho, enfrentándose a las fieras corrupias. Pero al final se impuso la ruindad, y Carmen dejó el colegio con el corazón encogido. Una pena.

Pero en fin, hay que mirar hacia adelante. En este año que estrenamos ciudad (Málaga) Carmen volvió a las andadas. Pintó otro gran mural para la biblioteca del colegio de nuestro hijo José, aquí en Málaga. Pero quizá la experiencia anterior o el diferente talante andaluz ha hecho que este mural sí recibiera al menos el cariño y el agradecimiento de toda la comunidad educativa. El 22 de junio, los profesores del colegio, padres y madres, niños y amigos se volcaron y pusieron su trabajo y talento para agradecerle oficial y oficiosamente a Carmen su esfuerzo y su generosidad al hacer un gran mural. Por cierto, más pequeño en extensión total que el de Ferrol, pero en el que le han dejado pintar más, pues está el interior y el exterior. Os pondremos fotos de esos actos en este y otros blogs "de la casa".

Por otra parte, es muy probable que, a medida que la obra de Carmen vaya siendo más conocida, la actitud de esta gente pase del desprecio al orgullo. Seguramente en un futuro no muy lejano estas "docentes" saldrán en el Diario de Ferrol diciendo "estábamos con ella cuando pintaba, sí, sí...", aunque claro, no dirán que estaban precisamente poniéndole "cara de can" y maquinando cuál sería el mejor "castigo" a la insolencia de una madre que se atrevió a entrar en el colegio cuando ellas "trabajaban" para pintar un mural que ellas no pidieron.

En fin. Para el próximo mural en un centro educativo, el instituto de nuestra hija Rosalía, parece que además cobrará. Pues se lo merece.

16 comentarios:

Luis Ruiz dijo...

Impresionante trabajo de Carmen... Enhorabuena, estoy deseando conocer el mural in situ. Me entristece mucho saber la ingratitud con la que fue acogido su trabajo en el colegio de Ferrol, menos mal que en el segundo ha habido agradecimiento al menos, y que en el tercero va a darse el lujazo de COBRAR POR SU TRABAJO... jo, qué pais.

Cova dijo...

¡Que pena! Siento un cabreo y una impotencia ante semejante injusticia que, como madre, miembro del Anpa y del Consello Escolar del Colegio Recimil, en cuanto vuelva en Septiembre voy a plantear un reconocimiento a Carmen como se merece, me da igual quien se alborote. Hay un nuevo equipo directivo y espero que se sumen para dar publicidad a la Biblioteca Máxica. Me indigna que haya alguien que en lugar de agradecer un trabajo tan maravilloso ponga la zancadilla de semejante manera. ¿Cómo puede ser que los padres y madres no nos hayamos enterado de la inauguración? Pues por que no nos enviaron ningún tipo de circular informativa, la mayoría no saben que existe este mural tan impresionante. Yo conocía la falta de reconocimiento, Piño me puso al tanto, pero que profesoras de infantil se portasen con Carmen como unas desconsideradas maleducadas no lo sabía. ¿Alguien que hace algo así está educando a nuestros hijos?, ¿que tipo de valores les puede enseñar a niños de 3 a 5 años? Que vergüenza.

Anxova dijo...

Bueno, es que no se hizo inauguración, por eso no pudo enterarse nadie de nada.

Aquí en Málaga hubo que insistir para poder hacer la inauguración, pero al final se hizo. En Ferrol, a Carmen y a mí no nos quedaban ganas de insistir, después de lo mal que lo pasó Carmen. Sé que al director seguramente le habría gustado hacer una inauguración, pero no supo o no pudo imponerse; es probable que el grupito de profesoras de infantil tuviera bastante poder en el colegio y Paco no pudiera realmente hacer mucho para ir contra ellas. Paco es buena persona, pero como director debería haber sabido imponerse, sobre todo cuando tiene a una persona trabajando allí tanto y de forma altruista. Eso debería bastar para acallar cualquier voz discordante.

Brasas dijo...

Hola Anxo y familia, enhorabuena por lo de que vais a cobrar en el próximo!
El caso es que la sociedad en la que vivimos es así, no premia el talento sino más bien la capacidad de adaptación. Por lo que yo he vivido que ofrezcas tu talento gratis nunca supone que te lo valoren más. En cambio sí que hay muchas personas muy mediocres bastante bien remuneradas, por ejemplo docentes, pero eso es porque vivimos en una sociedad que considera más necesario contratar a profesores que a pintores o videoartistas. ¿Es esto una injusticia? No estoy muy seguro, simplemente es la realidad...

Anxova dijo...

Sí es una injusticia, porque los mensajes que constantemente inculca la sociedad son contradictorios. Por una parte animan a la gente, desde niños, a ser heroicos, a ser generosos, a ser magníficos y eficientes. Y por otra esa misma sociedad pone en el pedestal a los cobardes, los usureros, los mediocres e ineficientes.

Está claro que es así la realidad, pero que sea así no significa que esté bien.

Brasas dijo...

Bueno, tal como lo pintas se podría pensar que la sociedad es hasta bondadosa puesto que toma a todas esas personas "cobardes", "mediocres e ineficientes" y les asegura el sustento, ((como compensando la injusticia de la Madre Naturaleza que los hizo así de torpes, mientras a otros los hizo mucho más valientes y talentosos ;D)).

No sé si viste "Recuerdos" de Woody Allen, en ella hace de director famoso y en una secuencia se le acerca un amigo de la infancia ahora taxista, y W. medio se disculpa diciendo que en el fondo es sólo cuestión de suerte: "simplemente he nacido en una sociedad que valora mucho a los cómicos, si hubiera nacido entre los sioux seguramente me moriría de hambre, y si hubiera nacido en la Alemania nazi ahora estaria convertido en jabón o en la pantalla de esa lámpara"
(bueno, estoy citando de memoria, pero creo que era algo así).

Que se anime a los niños a ser heroicos lo veo un poco peligroso, yo en la medida que puedo los animo a ser realistas, que noten que -si sus padres no son ricos- les conviene mucho formarse bien, para poder optar a trabajos deseables y no-esclavizantes.
-((Yo es que no tengo fe en los genios, ni siquiera en los "profesionales de la cultura"; pienso que la cultura es lo que hace la gente en su tiempo libre, y que lo deseable es eso, un trabajo que te deje suficiente tiempo libre para ser autor o espectador del arte o deporte que te guste)).

Anxova dijo...

La mayor parte de la raza humana pertenece a esa medianía, cobarde, egoísta, mediocre e ineficiente, y así nos ha ido: guerras, injusticias, masacres, destrucciones y derribos pesan más que las construcciones de la razón y el bien común. La bondad no va unida a la mediocridad jamás.

Está claro que cada uno toma sus modelos y construye su ideal de mundo. A ti el heroísmo te parece peligroso, el realismo deseable, desconfías de los genios... quizá prepares así gente que al final sea más feliz por conformarse.

En mi ideal de mundo, en cambio, sí hay genialidad, generosidad, inteligencia y bondad, gente brillante y que con sólo existir alegra la vida. Qué le vamoa a hacer.

Creo que en el fondo, aunque sea una hipocresía, la sociedad hace muy bien en inculcar los valores más positivos de nuestra especie, pues luego las miserias de la vida se encargan de ir acrecentando los conformismos, los desánimos y la ruindad en general.

Brasas dijo...

Vaya, asi que encima de los mediocres tienen que ser también los malvados -¿no estarás siendo un poco maniqueo?-
Y son nada menos que "la mayor parte de la raza humana"!... pues menudo panorama del mundo que ves, no me extraña que te formes aparte tu "ideal de mundo"...
La verdad, para no caer en excesos de saña contra "los mediocres" pienso que es una medida higiénica muy aconsejable pensar que uno mismo puede ser mediocre en muchas cosas, sin por ello tener que ser además un cabrón responsable de guerras, masacres etc...

Llámalo "conformismo", o directamente "ruindad" -(si es que necesitas denostar la posición de los demás para que la buena sea la tuya ;D) ... pero sí, yo no veo el mundo como un lugar tan horrible. Eso sí, no estamos en "los mundos de Yupi", y el vivir del arte, dedicándote exclusivamente a pintar o instalar o filmar lo que te de la gana, es una circunstancia que puede llegar -o nó- a lo largo de la vida, no es una especie de derecho que todas las personas de talento tengan, por el mero hecho de proponérselo.

Brasas dijo...

-(... de lo contrario no habría en el mundo empresas de limpieza, casi toda la población sería director de cine o pintor o cantante, con dedicación exclusiva)-

Anxova dijo...

No es que lo diga yo: es simple lógica numérica. La media es la mayoría, y es esta mayoría la que marca el ritmo del mundo. Yo no me he inventado a los mediocres ni su cantidad, y si la gente tuviera algo más de valía el mundo no sería tan ruin. Por otra parte prefiero un malvado que un mediocre. El mediocre no suele ser malvado, pero permite la actividad impune del malvado, y por omisión va dañando todo.

Claro que no todo el mundo sobresale en todos los campos... sólo faltaría. Pero me sonroja que llegues a pensar que yo puedo de verdad estar hablando de un mundo utópico en el que todo el mundo sea de arquitecto para arriba... ¡Por favor! Un buen fontanero está en las antípodas de la mediocridad. Un buen profesor es algo rarísimo, o un buen pintor. ¿De verdad te parece tan malo aspirar a la excelencia? Nunca te he considerado mediocre, ¡aunque trabajes de profesor!

Anxova dijo...

Ampliando lo dicho, creo que no se trata de abolir la mediocridad -es tarea ilógica, pues siempre la mayor parte de la población forman la media- sino de esforzarse en la medida de lo posible en hacer las cosas mejor cada vez. Si el nivel medio mejora todos saldremos beneficiados. Pero si el nivel medio empeora y encima se toma como ejemplo el propio nivel medio iríamos al peor de los mundos posibles.

Para mí el peor escenario futuro no es la distopía típica. Un mundo violento (tipo Mad Max) aún tiene pasiones y por ende humanidad. Un mundo así puede ir a mejor. Pero un mundo como el que define "Un Mundo Feliz" o aquel relato corto de Isaac Asimov titulado "2430 D.C." y que comienza con esta cita:

«Entre la medianoche y el alba, cuando el sueño se niega a venir y todas las antiguas heridas empiezan a dolerme, con frecuencia veo el mundo futuro como una pesadilla en la que hay miles de millones de personas, todas numeradas y registradas, sin un destello de genio por ninguna parte, sin una mente original, sin una personalidad plena y auténtica en todo el atestado globo.»
J. B. PRIESTLEY

(que suscribo completamente) es inmutable, un callejón sin salida y por desgracia un futuro plausible.



Por otra parte, lo que conozco de ti hasta ahora contradice tus argumentaciones actuales. Te he visto esforzarte como un cabrón para dibujar retratos que hacían saltarse las lágrimas de bellos y bien realizados. Te he visto defender causas con pasión, te he visto y leído poniendo el dedo en la llaga contra la marea de imbecilidad que nos está cercando... Además sé que eres sensible e inteligente ¡me extraña tanto lo que dices, Juan!

Imagino que ha habido algún tipo de malentendido por el que entono ya el Mea Culpa. Pero en fin, sea como fuere me ha gustado volver a verte por aquí y poder hablar de temas nada mediocres, como el alcance de la mediocridad, sus características, etc...

Brasas dijo...

Pues sí, he debido de explicarme mal o insuficientemente, por aquello de no querer escribir rollos muy largos. A ver esta vez, en 2 trozos:

No pienso muy distinto a como pensaba cuando era estudiante. Mis padres eran asalariados, no tenían negocio propio ni amistades con empresarios o políticos, así que desde pequeño siempre tuve bastante claro que mi sustento iba a ser el que yo me currase, a base de estudiar.
No sé si eso lo verás conformista. Para mí es la manera natural de pensar, ... (aunque luego he visto que muchísimos adolescentes ni siquiera son conscientes de algo tan obvio).
En ese sentido pienso que no les vendría mal ser un poco más realistas, que es como decir más prácticos con respecto a su propio futuro... porque el tipo de influjo social y televisivo que reciben, más bien los aplana y desorienta (tiende a hacerlos meros consumidores de marcas, modas, bebida, festivales, etc...)

Volviendo a mi caso, yo no sé cuál fue vuestro motivo para aguantar 5 años entre profesores mayoritariamente enchufados e incapaces de enseñar oficio alguno, desde luego para mí fue conseguir el TÍTULO. Nunca ví a nadie llorar por la belleza de mis retratos, pero sí que es cierto que me esforcé como un cabrón por aprender a dibujar, cosa que en la oposición me sirvió tanto como el propio título.

Brasas dijo...

Dentro de esta mentalidad mía, -(llamémosla si quieres "conformista", pragmática o incluso plebeya :D) ... la pretensión de tener como única ocupación laboral el pintar o dibujar o esculpir lo que me apeteciese, SIEMPRE me pareció una cosa muy ajena y como de pijos.
No sé, piénsalo un poco: todo ese yoísmo del artista con dedicación exclusiva y vitalicia a su propia obra, ¿no es un poco cargante?
Al lado de la gente que TRABAJA resolviendo alguna necesidad social, y que disfruta con el arte en su tiempo libre ¿no es un poco obsceno todo ese mogollón de gente que sólo "trabaja" en los proyectos, las instalaciones o las acciones que les da la gana de hacer?
Por eso es por lo que digo que no creo en los genios ni en los profesionales de la cultura, ni en el arte subvencionado. Las elucubraciones y misiones vitales de las personas que se creen genios que las sufrague cada cual con su dinero, y si consiguen al final tener demanda para lo que van produciendo, pues enhorabuena.

Sobre el futuro no me sale natural tener ideas utópicas, pero apocalípticas mucho menos. El arte actual institucionalizado lo veo tan vacío y penoso que yo creo que ya sólo podemos ir a mejor. Los supuestos "genios" actuales hacen tales mierdas que... supongo que cada vez más gente perderá el miedo a ser "mediocre" y se animará a producir/consumir arte asequible por puro placer, en su tiempo libre. Por ejemplo, hace poco dedicaste una entrada a Urban Sketchers; son profesionales de diversos ámbitos que no se privan de cultivar y exponer su creatividad, independientemente de que existan o no las galerías de arte. Conforme vaya desapareciendo el analfabetismo es natural que el público del arte vaya tomando un rol más activo y vaya colonizando todo ese campo inmenso que el arte contemporáneo dejó estupidamente clausurado y vacío.

Anxova dijo...

Hombre, empezamos a entendernos. Me parece muy realista tu planteamiento, pero como también sabes sí hay gente que tiene como profesión la pintura. No sé cómo es la profesión de "artista" del tipo "contemporáneo", ni seguramente lo sabré nunca. Pero la profesión de "pintor" me parece tan respetable como la de profesor, y sigue habiendo demanda de pintores, escultores, etcétera.

Carmen y yo hemos optado por montar un negocio propio. Durante 12 años hemos tenido la "Escola Aberta de Arte" en funcionamiento con épocas buenas y malas, como cualquier otro negocio. Pero no me parece que Carmen -no quiero autojuzgarme- sea una "pija". Poca gente conozco tan trabajadora, sea cuando daba clases o ahora que pinta prácticamente todos los días. Afortunadamente nos va dando para vivir. Yo he hecho mis oposiciones, aprobé con muy buena nota pero no obtuve plaza, así que volveré a presentarme. Mientras, sustituciones y lo que haga falta, junto con mi carrera de pintor y colaborar con Carmen. No creo que nuestra forma de plantearnos las cosas sea poco realista o "pija", la verdad. Es otra opción, y ya digo, la profesión de pintor es una profesión más, respetable y antigua como la de profesor por lo menos.

Otra cosa son los vivelavida, los trepas, los aprovechados... esos pelajes no me los he puesto nunca y no sé como funcionan. Creo que el arte sigue vivo pese a todo y lo único que nos puede pasar a los pintores es que se nos respete más que ahora y que esta profesión que Carmen va logrando defender llegue a verse tan "realista" como en el pasado. Que los "artistillas" hayan desprestigiado la pintura no es culpa de los pintores.

Con respecto a Urban Sketchers es un gran motivo de alegría que estas cosas empiecen a cuajar. En realidad siempre se ha reunido la gente para pintar, dibujar, etc, pero ahora estas cosas empiezan a ser hasta populares. Este sábado los USk de Málaga vuelven a reunirse, y te puedo decir que cada vez vamos más gente.

Brasas dijo...

Bien, entonces no hay de qué quejarse: La sociedad que "va a lo suyo" no es ni más ni menos "egoísta" que el artista, (que está a lo suyo tanto o más que nadie); la sociedad no es una masa mayoritariamente malvada e injusta que busque amargarles la vida a los artistas natos. Ser pintor, cantante, profesor o poeta de haikus, o las cuatro cosas juntas, ...simplemente son riesgos y opciones profesionales que cada cual va asumiendo libremente, buscando su propia conveniencia y felicidad... ¿no crees?

Cacabelos dijo...

Los demonios huyen cuando un hombre bueno va a la guerra. Pero cuando es una mujer buena... ¡entonces se ciscan por la patilla! Que no te paren los mediocres.