Mostrando entradas con la etiqueta SAF. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SAF. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de diciembre de 2007

Arte y Publicidad

Hace poco, en el blog de Carmen Martín, mi mujer, un troll anónimo sacaba el tema de la publicidad con respecto a la pintura. Decía, demostrando una exquisita educación, que estábamos más interesados hacernos publicidad que en pintar.

Creo que teniendo en cuenta el ritmo de producción de Carmen, él mismo se desautorizó. Quizá en mi blog no sea tan evidente saber a qué me dedico, pues aquí escribo mucho pero enseño poco mi obra, y esto no es lo habitual en los blogs de pintores.

No obstante, en breve os bombardearé con lo que estoy haciendo ahora, aunque son papeles grandes y me lleva tiempo digitalizarlos, porque sólo puedo escanearlos a trozos, en las fotos no salen bien...

Yo le dije al troll que la publicidad es una parte más del oficio. No es ya que guste más o menos, sino que viene en el lote. Es más:

Hoy día, con la gran cantidad -y calidad- de pintores que hay, y sobre todo teniendo en cuenta lo despreciada que está la pintura por los poderes, la publicidad no sólo es recomendable para los pintores. Es imprescindible. Si quiero que mi obra se conozca -y por tanto, se venda- debo difundirla, debo mostrarla por todos los medios posibles. Internet tiene la ventaja de ser ubicuo, de estar a disposición de cualquiera que tenga un ordenador y un teléfono. Y encima se ve en todo el Planeta. Del mismo modo que Leonardo escribía su carta a Ludovico el Moro hoy los artistas hacemos o encargamos webs. Una de mis actividades habituales es redactar notas de prensa. A veces el trabajo informático me roba mucho tiempo, y no me queda tiempo para pintar... pero seamos sinceros. Es necesario hacerlo, y además me gusta, e intento sacarle jugo artístico a la realización de carteles, logotipos, calendarios...

Si uno quiere vivir de lo que pinta hace falta que se mueva, que enseñe lo que hace, que sea pesado, que incluya su web y la de su mujer en el sitio más inesperado, que se haga publicidad y convenza a todos de que su obra es la mejor. Aunque claro, hay que tener esa obra, hay que haberla hecho para poder venderla y venderse como artista.

Hay personas retraídas, entre ellas muchos adolescentes, que pintan "para sí". No enseñan sus dibujos o cuadros a nadie. Puede que haya muchos genios retraídos, pero la Historia suele prescindir de sus servicios...

Puede que a algún romántico de los que todavía quedan le parezca que soy excesivamente crudo, que hablo sin empacho de vender y vendernos. Pero a estos les rogaría que revisen los libros de historia:

Los pintores -y todos los demás- siempre hemos necesitado dinero para vivir. También los genios, sí. Esa figura del artista bohemio, que vive frugalmente y con dificultades y concibe su profesión como "el arte por el arte" es un mito. Y un mito interesado, diría.

Los bohemios eran normalmente gente sin demasiados apuros económicos. Procedían de familias acomodadas, y si se cansaban de pintar -hubo muchos, pero lógicamente no son conocidos- volvían al seno materno y en paz. Los bohemios de hoy están en la misma situación. A poco que uno escarbe encuentra hijos de concejales, de industriales, de famosos...

Yo odio esas imágenes del siglo XIX. Por culpa de la bohemia y del arte por el arte los artistas han dejado de ser respetados por la Sociedad.

Es evidente que el artista es un tipo -o una tipa- que tiene la necesidad (casi) fisiológica de pintar, esculpir, hacer cine... pero por eso mismo debe buscar la manera de sacar partido a su habilidad, a su "don", creando cosas que puedan ser compradas. Necesitamos que nuestra obra se compre para poder seguir metidos en este ensimismamiento que es el arte. Y para ello necesitamos que se conozca y se admire. Esto no quiere decir renunciar a la libertad, hacer "arte alimenticio" o "comercial" sin arte ni nada. No. Se trata de lograr que te encarguen lo que a ti te gusta hacer. Es sorprendente lo que los ricos pueden llegar a encargar. La prueba la tenemos en los libros de historia. Los caprichos de los millonarios pueden ser de lo más extravagante, y de lo más estimulante para un artista. Pero también la gente de a pie que compra arte puede llegar a comprar lo que a uno le gusta hacer, si sabe venderlo. Está claro que no todos somos genios del marketing como Dalí o Picasso. Pero se puede llegar a vender razonablemente bien si el producto vale la pena, si tiene calidad. Incluso aunque los números se nos atasquen, como es mi caso o el de mi mujer. Pero centrémonos en el tema...

Desde que aparecieron estas ideas, del arte por el arte y de la bohemia, el mundo del arte empezó a "amateurizarse". El artista ya no era un señor que hacía trabajos para el cliente potencial, para el público, en su taller, sino un aficionado, un amador (esto es lo que significa amateur, y es justo la palabra en portugués), que pintaba por el gusto de pintar y nada más. Si luego tenía éxito, mejor. Pero su heroicidad aumentaba al pintar si se lo comían los piojos y moría en la miseria.

Yo pienso: bastante desgracia es nacer artista. Necesitamos tener la mente ocupada en el arte -nada peor que un artista frustrado- todo el día. Si encima eres tan estúpido de no buscar la manera de colocar tus cosas y vivir de ello...

El arte por el arte ha llevado a que la individualidad o las rarezas de los artistas sean respetadas por encima de todo. El artista pasa a ser un loco genial. Los pocos elegidos que la oficialidad protege hacen lo que les da la real gana.

Aunque si eres un elegido -e imagino que llegar a ser un elegido a nivel local o regional no debe ser muy complicado- eso es muy tentador, yo lo desprecio. No me gusta. Creo que intervienen valores -como la habilidad en el peloteo o la capacidad chupapollística- ajenos por completo al mundo del arte. El arte, como el cine, debería ser subvencionado mediante concurso público, en el que la obra final fuese juzgada por el público en general. Con transparencia. Como bien dice Mariano Casas en su blog:

Existe una ley (que tampoco es extraño que se incumpla por aquí) que dice que cualquier obra pública que supere un presupuesto de 12000 euros (2 millones de pesetas) debe ser sometida a concurso público.
Hay muchos ARTISTAS que han vendido su obra a edificios públicos por mucho más dinero, y sin embargo, yo no tengo noticias de que jamás se hiciese un concurso público de adquisición de obra artistica, mientras sí se hacen concursos para arquitectos, por ejemplo.
Si ya existen corruptelas entre los arquitectos y constructoras (en Mugardos se investiga ahora una ), habiendo unas leyes claras ,¿como no las va a haber en el ARTE, cuando la supuesta esencia etérea de ese concepto hace que los políticos no se atrevan a legislar como una actividad más?.
En definitiva, es la propia opacidad del "sector artístico" la que lo hace corrupto.
Otra barbaridad es la "generosidad" que tan generosamente defendía el ínclito columnista Carlos Barcón respecto a su amigo Felín Nadales (por cierto, el día 31 de diciembre termina el plazo para votar en la encuesta).

Esa generosidad, como decía Mariano también, es interesada. El artista que "regala" sus obras pone un "caramelo" al concejal de turno difícil de rechazar. Un artista profesional de verdad debe cobrar por su trabajo. Si el trabajo es bueno, debe ser pagado justamente. Me comentaba Francisco Pérez Porto, que fue contratado para hacer dos monumentos en Ferrol, y que a cambio da clases gratuitas de cerámica a quien quiera apuntarse en el Concello, que ahora da por descartado su segundo monumento -ya en proceso- pero sobre todo el sueldo que tiene y su taller, porque a los nuevos gobernantes les parece raro que un artista tenga un sueldo por un trabajo que realiza. ¿Y por qué no? ¿Es que vivimos del aire?

El "no cobrar" es malo para el artista -que puede verse defraudado- y para el que contrata. Creo que los gallegos sabemos bien lo que es deber favores, ya en la aldea se nos inculca que no hay nada peor que eso.

Por eso yo defiendo un modelo más profesionalizado del sector artístico. Nosotros realizamos un trabajo que no es -pese a la idea decimonónica- inútil. Se necesitan cuadros, estatuas, edificios, sinfonías, poemas, películas, para diversos usos. Siempre. Y esos trabajos deben ser pagados según su calidad, según su mérito. Lo que vale en todas las demás cosas también vale en nuestra profesión. ¿Por qué no?

El camelo, vender mierda a precio de oro, no es solidario. Beneficia a unos pocos, pero poco a poco está arruinando y desprestigiando a toda la profesión.

Es curioso lo que leí hace poco, sobre la teoría de la estupidez, de Carlo M. Cipolla, porque encaja a la perfección:

Yo propongo volver al modelo de artista INTELIGENTE: el que beneficia a los demás buscando su propio beneficio. Pintar bien y satisfaciendo al público para vivir del talento propio.

Porque el modelo del artista maldito, bohemio, del arte por el arte, es el del artista DESGRACIADO o INCAUTO: Beneficia a los demás, perjudicándose a sí mismo. Es pintar bien pero vivir en la miseria, al no dar a conocer la obra, sino esperar a que alguien la busque.

Y hoy en día, en el arte oficialmente protegido, hemos llegado al modelo del MALVADO o BANDIDO: Perjudicar a los demás para obtener beneficios. Vender la nada o la caca propia, cosas feas, para enriquecerse.

Cuando no directamente ESTÚPIDOS: los que pintan auténticas mierdas -o no pintan- sin llegar a enriquecerse.

Os recomiendo leer atentamente todos los puntos de la teoría de la estupidez. Aunque parece una estupidez, es muy inteligente.

Me enorgullezco, porque uno de sus puntos se parece mucho a lo que yo siempre dije: hay una proporción fija de gilipollas por metro cuadrado, muy abundante, y es constante en cualquier grupo humano que se nos ocurra.

En fin. Yo al menos, pretendo ser INTELIGENTE, e intentaré escapar de las otras tres opciones.

viernes, 14 de septiembre de 2007

En defensa de Bellas Artes

No sin cierto estupor leo en el Diario de Ferrol de hoy, en la columna de Carlos Barcón, vocero de la SAF (Sociedad Artística Ferrolana) el siguiente fragmento, que al parecer se refiere a este humilde servidor que cada mes os aturde con su prosa densa y pesada:

(...) siguen, como ayer mismo les decía en línea de exposiciones diferentes artistas plásticos, como es el caso del ex jugador del Racing Lis, estos días en la sala del Casino Ferrolano, y que aunque no es licenciado en Bellas Artes, donde como bien se sabe no se adquiere el talento, aunque algunos presuman de ello, y que fabrica, en el mejor de los casos, sólo enseñantes, y por otro lado, el arte se lleva en el corazón, no en una hoja o certificado/título de estudios?en nuestro caso ferrolano, habría que potenciar o volver a la carga de creación de la recordada Escuela de Artes y Oficios, donde se enseña por lo menos el oficio, algo muy importante para un pintor (...)
La referencia a mí, aunque no es evidente, es clara, como se explica en el resultado de esta polémica, que yo creía de buena fe zanjada.

Pero no vengo aquí a responder a esta provocación, sino simplemente para reflexionar sobre esta opinión, por desgracia muy extendida entre las gentes aficionadas al arte o entre las que tienen escasa formación cultural.

Evidentemente nadie con dos dedos de frente puede opinar que para ser artista haga falta estudiar una carrera. Ha habido grandes artistas que por supuesto no fueron licenciados en Bellas Artes. Yo mismo aprendí los secretos del dibujo de un gran artista, Ricardo Segura Torrella, que no se licenció en la universidad.

Pero también hace falta ser muy cortito para pensar que un artista sale de la nada, o de leer libros de pintura paso a paso, como los de mi querido Parramón.

Para aprender a pintar hacen falta dos cosas (como para aprender cualquier otro oficio):
  1. Estudiar mucho, y
  2. Trabajar duro
Que yo sepa no existe ningún artista totalmente autodidacta. Giotto no sólo dibujó cabras siendo pastor... muy joven entró en el equivalente a una facultad de Bellas Artes en su época y en su ciudad: el taller más prestigioso de Florencia: el del maestro Cimabue.

En siglos posteriores, mientras duró el modelo de enseñanza del Taller, tenemos a algunos -quizá no muy talentosos, claro- como Leonardo da Vinci, discípulo de Verrocchio, o Velázquez, que se aplicó bien como aprendiz con Pacheco...

No obstante ya en época tan temprana como en 1562, se funda la primera Academia de Dibujo en Florencia, que tuvo precedentes ilustres como el Jardín de los Medici, en el que estudió el mismísimo Miguel Ángel al dejar la Bottega de Ghirlandaio.

Las academias, muchas veces con apoyo de la Corona de cada país, surgen como modernización de un modelo gremial ya superado por los artistas. Su importancia en el desarrollo de la pintura, en el cambio de consideración del artista como intelectual y no sólo artesano, es crucial. Incluso cuando los artistas no se formaban en ellas, sino todavía según el modelo medieval maestro-discípulo, eran la referencia tanto por los métodos utilizados como por el prestigio que tenían. No es casualidad que para estudiar la historia del arte europeo se hable de escuelas (escuela veneciana, escuela francesa...) más propiamente que de períodos.

Las actuales Facultades de Bellas Artes son herederas de aquellas academias, y suponen simplemente la opción educativa existente hoy día para el artista que quiere ser profesional. Las escuelas de Artes y Oficios, como la que en Ferrol se añora, no son ya un lugar para formar futuros pintores ni dibujantes. Un simple vistazo a la página web de la Escola de Artes Pablo Picasso de A Coruña permite comprobar que las actuales escuelas de Artes y Oficios son en realidad escuelas de artes aplicadas según la terminología anterior a la Guerra Civil. En una escuela de Artes y Oficios se forman escultores industriales, especialistas en moldeado y resinas, o ilustradores, o fotógrafos, publicistas -aunque ya existe una titulación específica-, tallistas, diseñadores de joyas... pero si alguien sale pintor o escultor es por sus propias inquietudes, no porque se le prepare para ello directamente.

Criticar la enseñanza universitaria de las Bellas Artes o su procedencia es lícito, desde luego, pero hoy por hoy esta titulación es la única que capacita profesionalmente para la enseñanza artística reglada y los diferentes aspectos de la práctica del arte.

Creo que es enormemente torpe -e injusto- decir que Bellas Artes "fabrica, en el mejor de los casos, sólo enseñantes" (sic). El número de pintores de renombre que son licenciados en Bellas Artes es cada vez mayor. Baste recordar que el pintor español de mayor fama y cotización en la actualidad, Antonio López García, es licenciado y profesor de Bellas Artes. Las asignaturas de Bellas Artes, pese a lo que popularmente se cree, no están orientadas a la enseñanza, ni mucho menos. Existe una asignatura -no en todas las Facultades- llamada pedagogía de la plástica, pero un licenciado cursa entre otras disciplinas dibujo, pintura, sistemas de representación, escultura, historia del arte, anatomía, procedimientos pictóricos, psicología de las artes visuales, estética, grabado, ilustración, geometría descriptiva... por no hablar de las especialidades, que por ejemplo en Barcelona son:
Dibujo, Pintura, Escultura, Audiovisuales, Diseño Gráfico, Restauración... ni rastro de Especialidad de Enseñantes.

En general, creo que es difícil en estos tiempos encontrar buenos profesionales en cualquier ramo. No abundan los buenos fontaneros o médicos, ni pese a lo que algunos creen, los buenos pintores. La única manera de llegar al máximo nivel de excelencia es exigirse mucho a uno mismo. Como decía al principio:
  1. Estudiar mucho, y
  2. Trabajar duro
Y precisamente de eso se trata. Me fío más del que diciendo ser pintor ha destinado unos años de su juventud a cursar los estudios más elevados que existen en su campo (o sea, Bellas Artes), lidiando con horas de modelo, talleres, proyectos, profesores, compañeros, etcétera... y hoy día que vive exclusivamente de su dedicación al arte, sea enseñando, sea vendiendo cuadros, haciendo encargos... que tiene una obra copiosa y se le ve pintar en la calle, que de alguien cuyo único mérito artístico es haber sido alumno de un pintor conocido o que al jubilarse -y sólo entonces- dedica los fines de semana a copiar fotos con óleo...

Yo he tenido muchos alumnos de pintura, pero entre ellos pocos se han decidido a consagrar su vida al arte. Es curioso: aunque a algunos les parezca extraño, los únicos de mis alumnos que han expresado claramente desde el principio una vocación y están hoy desarrollándola, han sido exclusivamente los que tuvieron en su momento el empeño firme de irse de Ferrol para estudiar la licenciatura de Bellas Artes o estudios equivalentes en el extranjero.

En resumen: aquellos que se han tomado tan en serio su profesión que han decidido
  1. Estudiar mucho, y
  2. Trabajar duro

viernes, 24 de agosto de 2007

Una etapa esperanzadora para la cultura en Ferrol

En Ferrol, es sabido, las urnas barrieron al anterior gobierno municipal, un bipartito -anda que no es fea la palabra- entre el PP de Juncal -de tendencia aznarista- y el ínclito partido del no menos destacable Juan Fernández alias el gritón, que parecía a ratos ser el verdadero alcalde.

La obra cultural del anterior ayuntamiento todavía está en pie. Una decena y algo más de esculturas -por llamarles algo- que son todo un homenaje a la improvisación, la mediocridad y la fealdad más absoluta. Un buen ejercicio de irresponsabilidad política, pues estos engendros de hierro -ferreganchos decimos aquí- "adornarán" la ciudad a saber durante cuántos años.

El anterior gobierno municipal fue, culturalmente, digamos conservador. En el sentido de que como apenas hicieron nada, se conservó lo que había, aunque se iba deteriorando. Si acaso se volvió un poquito más hacia atrás. No obstante hubo una muy buena exposición, que la debemos más que nada al empeño de José Mosquera, que trajo cuadros de su estudiado Fernando Álvarez de Sotomayor.

Pero, golpes de efecto electoralistas aparte, apenas más. Bueno, la antológica de González Collado. Memorable.

Ahora, tras la higiene de las urnas, entra Yolanda Díaz, de Izquierda Unida, como edil de Cultura.

Aunque los anteriores enseguida sacaron las escopetas, y ya la criticaron como si llevase varios inviernos, lo cierto es que se abre una etapa esperanzadora.

En principio pensaba decir "ilusionante", pero la ilusión puede no ser más que un engaño, por lo que prefiero hablar de la esperanza que su cargo trae a los que nos dedicamos a la cultura.

Por primera vez encuentro en años en Ferrol una encargada de cultura que entra con fuerza, que busca ante todo algo tan básico como racionalizar el uso del dinero público en este apartado, y que en lugar de nombrar un asesor más o menos ilustrado, toma las riendas y no se le caen los anillos por reunirse periódicamente y con regularidad con todas las entidades culturales de la ciudad.

Una medida que causa sorpresa, pero que para mí tiene de sorprendente sólo que no se haya tomado hasta ahora.

Además, por primera vez se cuenta con todas las voces. Todas. Con entidades culturales grandes y pequeñas. Y además de las tres consabidas veteranas (SAF, Toxos e Froles y Ateneo) cuenta con grupos minoritarios pero que trabajan a destajo, como Artábria, Columba (de Covas, zona rural), Lefre de Caldereta... y por primera vez da la importancia que se merece a la SGHN y su Museo da Natureza, único en nuestro país.

Hoy, Carlos Barcón, a la sazón vicepresidente de la SAF, pero cabeza visible de esta Sociedad Artística Ferrolana, saluda con optimismo contenido el gesto de Yolanda Díaz. Publica un texto en su columna diaria del Diario de Ferrol. Pero según parece, cuestiona la oportunidad de invitar a estas reuniones por una parte a Escola Aberta de Arte, y por otra a la Sociedade Galega de Historia Natural.

Debo decir que yo soy codirector de Escola Aberta de Arte y a la reunión que aludo también fui invitado, en calidad de representante de esta entidad cultural. Ciertamente nuestro caso no es el de una asociación cultural sin ánimo de lucro, pues nuestra forma de existencia es la empresa autofinanciada.

Pero a pesar de las dudas de Barcón, o incluso de las mías propias cuando supe que estábamos invitados a estas reuniones periódicas con la concejala de Cultura, creo que la Concejalía es muy dueña de invitar a quien estime oportuno dentro del mundillo cultural ferrolano. Pero es que además...

En primer lugar, Escola Aberta de Arte, desde que se fundó en 1998, tiene un claro compromiso cultural con la ciudad y sobre todo con la cultura. Son innumerables -aquí unas pocas- las actividades culturales, siempre gratuítas, siempre financiadas a costa de las clases de pintura, que hemos brindado a Ferrol. Hemos pasado muchos apuros, constantemente, para poder ofrecer conferencias, clases gratuitas, exposiciones, tertulias, clases magistrales, fiestas callejeras y hasta conciertos de música antigua. Siempre de forma gratuita, y dejando la entrada libre y abierta. Colaboramos con colegios, con asociaciones culturales, como el Ateneo, Nova Escola Galega, la SGHN, el Concello de Ferrol, la universidad... sin ganar un céntimo, o apenas cobrando lo justo para pagar a los profesores. Dudo que sea éste el caso de algunas asociaciones veteranas, que no creo que se muevan sin recibir favores o dineros.

En segundo lugar: nunca hemos "chupado del bote" como es muy probable que hayan hecho algunas asociaciones, que más que otra cosa parecen empresas camufladas, y muy rentables por cierto. De hecho es que legalmente, al ser empresa, no podemos cobrar por que sí, no podemos ser subvencionados. Y me alegro. Cuando hemos tenido ayudas -escasas- del Concello de Ferrol, durante el gobierno de BNG+PSOE, hace ocho años, siempre ha sido a base de presentar proyectos muy concretos con gastos detallados, y firmar convenios en los que presentamos facturas de la parte financiada y siempre más del 60% del gasto corría de nuestra cuenta. Dudo que algunas asociaciones sean tan estrictas y se autolimiten de este modo.

En tercer lugar, la propia constitución de una entidad cultural como asociación o empresa es una simple cuestión de elección. En nuestro caso teníamos muy claro que no sabríamos llevar adelante un tinglado tan complicado y con tanta gente como una asociación, y que no teníamos ningún trabajo fijo que sirviese para mantenernos. Sólo sabemos pintar y enseñar a pintar. Sé que hay gente que para evitar los impuestos, y trabajar en lo que les gusta, montan una asociación "de lo suyo", que funciona más bien como empresa encubierta. Pasa mucho con las asociaciones que tienen escuela de lo que sea. Pero por desgracia la Naturaleza dedicó todo nuestro talento genético al arte, y no a la habilidad picaresca. Si fuésemos buenos trepas, y no unos petardos, podríamos montarnos nuestra escuela llamándola asociación de nosequé y venga a cobrar subvenciones, contratar gente... y luego iríamos con la cabeza muy alta a pedir por los despachos.
Creo que se trata de una cuestión de planteamiento. No existe la figura de "empresa cultural", que sería lo idóneo para nosotros. Aunque se supone que al ser empresa tenemos ánimo de lucro, lo cierto es que a nosotros, como al Sargadelos de Díaz Pardo, el ánimo de lucro se queda en ánimo, porque lucro, poco. ¡Qué triste debe ser para los que dirigen asociaciones y fundaciones sin ánimo de lucro ver que constantemente se lucran, y sin ellos quererlo! Eso sí que debe ser duro.
Si nuestra idea original fuese el apoyo a una idea que se sostiene colectivamente, como la cultura rural en el caso de Columba, o la naturaleza en el caso de la SGHN, por supuesto que hubiésemos montado una asociación sin ánimo de lucro, porque es su cauce ideal.
Pero cuando una asociación tiene más a gala conseguir dinero que hacer cosas, mal vamos. Se trata de asociaciones hipócritas, falsarias, y creo que esta plaga debería estar más perseguida por la ley. No me parece que la SAF, a la que nuestro crítico pertenece, haga tanto como para merecer el respeto y las subvenciones que obtiene. Como dato curioso, en nuestra empresa nunca hemos considerado las cenas de patrón como acto cultural, cosa que en el caso de la SAF es su actividad más conocida.

En cuarto lugar, Escola Aberta de Arte cumple una importante funcion social y educativa. Cierto que esto, enseñar, es lo que constituye nuestra actividad lucrativa principal, pero hemos formado más de mil cuatrocientos alumnos en estos ocho años, que han tenido una visión del arte como algo alejado de la caspa y las viejas glorias. Una enseñanza basada en el dibujo del natural y no la copia mecánica de láminas, en la que las técnicas se han tratado en pie de igualdad, con temas como el desnudo o el retrato con formación en anatomía, que eran inéditas en la ciudad. Una enseñanza universalista, con clases gratuitas y accesibles de historia del arte, con una formación técnica intachable, a base de profesionales licenciados en Bellas Artes y casi siempre artistas activos, y que ha sido pionera en las clases de cine de animación en plastilina, grabado, taller de desnudo, anatomía, caligrafía artística, pintura mural, historia del cine, clases de pintura para bebés y niños, fotografía como arte, rodaje de cortos con niños, exposiciones como parte del programa educativo, excursiones, conferencias...
Escola Aberta de Arte tiene un bagaje de formación artística de alto nivel que ha formado en la base a gente de todo tipo, desde niños pequeños a amas de casa, y que tenemos felizmente una veintena de ex-alumnos que estudian Bellas Artes gracias a nuestro impulso.
Incluso hemos servido de modelo para otras escuelas de arte en Galicia y fuera de ella.
Pero sobre todo es esta labor de base, formando y educando a la ciudadanía en cuestiones artísticas, lo que ha hecho de nosotros una referencia obligada en la ciudad.
Pero sólo ahora se nos tiene en cuenta. La atención del gobierno de Juncal+Juan Fernández ha consistido, básicamente, en derribar las calles que nos rodean y tenernos empantanados durante ocho meses a todos los locales de nuestra esquina Sol/Lugo. Ahora tenemos una hermosa calle nueva con adoquines aleatorios -desaconsejable para ir en bici por ella- que tiene un magnífico alcantarillado nuevo que si llueve mucho inunda nuestro almacén de cuadros del sótano, y que en breve será levantado de nuevo para rehacerlo como es debido, si se encuentran los dineros que se supone estaban presupuestados para esa obra. Mientras tanto, eso sí, las asociaciones decanas de Ferrol cobraron varios miles de euros y el Toxos y Froles tiene su nuevo y enorme local vacío, cerrado por vacaciones.
Lo curioso del caso es que nostros, con todo nuestro ánimo de lucro hemos tenido que reducir las clases de pintura al mínimo de grupos y dedicar el espacio a exponer y vender nuestros cuadros para poder sobrevivir.

En quinto lugar, lo que con todo nuestro empeño hemos ido sacando adelante culturalmente, además de abierto y gratuíto, han sido siempre novedades.
Por ejemplo, las jornadas de clases magistrales con pintores reconocidos y emergentes, pero siempre profesionales. O Oficio do Pintor ha traído a Ferrol a figuras como Manuel Patinha, Antonio García Patiño, Mario Iglesias, Mariano Casas, Mónica de Juan (Burgos), Alfonso Costa, Pipo Romero, Víctor Saavedra, Suso Basterrechea, Antonio Janeiro, Siro López... que han pintado delante del público cuadros de desnudo.
O Arte&Café, la exposición en 10 y hasta 16 cafeterías de la ciudad simultáneamente de los trabajos de los alumnos, lejos de la comodidad de llevar una selección al Carvalho Calero que es lo que hace la mayoría de los pintores que ilegalmente dan clases de pintura particulares sin declarar ni un céntimo. Es curioso que estos pintores sin formación profesional ni pedagógica alguna, que enseñan a copiar láminas y retocan al final los cuadros de los alumnos son los que más nos critican siempre.
O las clases de historia del arte gratis, que jamás han recibido un céntimo exterior, abiertas a quien quiera entrar, y que incluyen novedades como capítulos dedicados al arte del siglo XIX y XX en detalle, con una clase sobre arte alternativo al oficial en la actualidad, arte gallego...
O las tertulias de arte, libres y por supuesto gratuítas, que vuelven a celebrarse semanalmente, cada miércoles, y en las que participan historiadores, pintores, poetas, estudiantes y todo el que quiera participar...


Si se quiere renovar la vida cultural de la ciudad, creo que las propuestas de nuestra empresa son bastante más arriesgadas y novedosas que los concursos de pintura en los que se envían fotos de los cuadros en vez de los cuadros -en los que suele estar nuestro crítico de por medio- o exposiciones y publicaciones que se encargan de dar aceite a los aficionados que se autodenominan pintores, pero cuyas investigaciones terminaron cuando cerraron el librito de Parramón.
Escola Aberta de Arte tiene un digno historial cultural de actividades novedosas y de alto nivel artístico, en las que participaron todas las edades, desde niños a ancianos, y sigue adelante en ello. El voto de confianza que nos ha dado Yolanda y su equipo al tenernos en cuenta nos permitirá colaborar con otras entidades y el propio concello para llevar a cabo proyectos conjuntos que de otro modo serían mucho más difíciles de llevar a cabo. Tener x asociados no significa que haya muchas más ideas realizables o proyectos en marcha. La directiva, es decir, tres, cuatro personas, a veces menos, es la que marca las pautas. Nosotros contamos con una base de más de 60 alumnos actuales y más de mil en nuestra base de datos, y muchos de ellos siguen viniendo a nuestras citas periódicas. Para el caso, las aportaciones de nuestro alumnado y ex-alumnado son tan importantes como las de los socios de las asociaciones culturales, y muchas veces son sus iniciativas las que salen adelante.

Pese a nuestro pecado de ser empresa en lugar de asociación, creo que podemos aportar mucho a la vida cultural de nuestra ciudad, por una parte por la experiencia que ya tenemos, pero sobre todo, porque lo que importa en una entidad cultural no es la cantidad de socios, sino el empuje de las personas que están al frente. Me explico:
Al frente de la Sociedade Galega de Historia Natural hay más gente que en nuestra escuela, aunque no mucha más. Son trabajadores incansables y con una magnífica disposición. Ilusionados por sus proyectos y abiertos, y son los que tiran de sus asociados para que se hagan las grandes y maravillosas cosas que hacen. Sus asociados, teniendo ese aporte humano arriba, a su vez se ilusionan y compromenten con los proyectos comunes, y provocan una retroalimentación que anima a la cúspide a seguir adelante.
Al frente de la SAF están sus directivos, que son los que marcan las pautas de sus actividades. Pero parece que tanto tiempo de ostentar la dirección les ha hecho estancarse al menos un poquito.
Si Escola Aberta de Arte es lo que es, es porque a su frente estamos Carmen Martín y yo, que somos licenciados en Bellas Artes, sí, pero sobre todo artistas activos, y muy inquietos culturalmente, a los que Ferrol se nos hace en ocasiones excepcionalmente pequeño y limitado, porque de ser por nosotros haríamos cosas en el mundo entero, si pudiésemos pagarlo.

En fin. Siento el tocho, pero creo que era necesario aclarar ciertas cuestiones. Por desgracia esto supone responder a una provocación calculada, pero baste decir en resumen: obras son amores, que no buenas razones.

Cago polo que dixen, si es necesario, porque considero innecesaria esta aclaración, fuera del sano desahogo que me ha supuesto. Las propuestas, el trabajo que se ha hecho y que se hará en el futuro son los qué dirán quién sobra en esta comisión, si es que sobra alguna asociación, que no lo creo. Mal comienzo es que en la primera crónica de las reuniones de cultura haya quien piensa que otros están de más.

Por mi parte perdono a Barcón su desconfianza, expresada públicamente en el Diario de Ferrol, quizá causada por la extrañeza de ver, al cabo de 38 años de exclusividad, otra entidad enfrente que está exclusivamente dedicada al arte.

Pero en ningún momento nosotros, Escola Aberta de Arte, tenemos intención de hacer la competencia a la SAF. Creemos que nuestros ámbitos son radicalmente diversos, por no decir opuestos, y que nuestra visión del mundo del arte es propia, autónoma, y no saca sus contenidos de las propuestas de la SAF. Ni siquiera el nombre de ninguno de nuestros talleres se parece al de la Sociedad Artística Ferrolana.

Y en cuanto al dinero, en ningún caso deben sentirse amenazados por nosotros. Precisamente, nuestra condición de empresa hace imposible que nos caiga subvención alguna. Las partidas dedicadas a subvencionarlos nunca las tendrán que compartir con nosotros.

Todo lo contrario. Creo que incluso para la SAF es muy buena noticia que nosotros estemos ahí. ¿Por qué no podríamos, en lugar de mostrar hostilidad, trabajar juntos? Invito a esta decana asociación artística a que nos tenga también en consideración y cuente con nuestra profesionalidad para organizar su "Escuela Abierta de Pintura" prestando de ese modo a sus socios al fin una enseñanza con garantías y por personal cualificado. Incluso les dejamos dar su taller -ya que no cuentan con sede fija- en nuestro local, y seguimos pagamos luz, agua, alquiler y sueldos sólo nosotros, como hasta ahora.

sábado, 30 de diciembre de 2006

Desde Ferrol para el mundo

Ferrol es mi entorno. Buscado en parte, en parte no, es donde vivimos y desde donde vemos el panorama artístico mi mujer y yo.

Es una pequeña ciudad costera, a la que se llega si vienes especialmente, y que se aferra a la industria pesada como hace cuarenta años, cuando todas las evidencias demuestran que eso está acabado, después de reconversiones, globalizaciones y demás.

Ni que decir tiene que Ferrol está muy parado... y no sólo laboralmente. Se nota cierta tristeza en la gente, una desgana que es muy contagiosa y de la cual no te das cuenta hasta que la superas.

Pero no hay que dejarse ganar por el desánimo. Ferrol ha sido cuna de algunos de los grandes, y su extrañeza precisamente la hace interesante para el arte.

Tenemos en contra una sociedad anquilosada y que en lo artístico sigue adorando a las viejas glorias. Todo el mundillo del arte ferrolano pasa por la aprobación de una asociación de artistas, la SAF, cuyo acto cultural más conocido es la cena de los socios. Una sociedad fantasma, que pese a su poder no cuenta ni con sede social visible, y que fabrica pintores mohosos -aquí decimos resesos- aunque sean jóvenes. Es el mundo de la cana y el paisajito.

En esta ciudad nuestra se considera más pintor un militar retirado que pinta los domingos pero que pasa de los sesenta años, que un artista con una sólida formación, licenciado en bellas artes y que no para de hacer cuadros día tras día. Poco importa que el aficionado viejo lleve sólo tres años y el joven profesional veinte. Si tiene buen pedigrí -si aprendió a copiar láminas con alguna figura local- su carrera será más trascendente que la de cualquier joven de 35.

Por otra parte estos dinosaurios tienen mucho respeto al arte contemporáneo. Eso sí, siempre que lo contemporáneo cheire (huela) a catálogo de Arco. Antes de triunfar el PP de Juncal, en el sacrosanto centro cultural de Ferrol (Torrente Ballester) pudimos ver el ciclo de Miradas Virxes, una muestra de obras de auténtico interés... para los que quieran saber qué se está enseñando en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra.

Desde esta esquina de Gondwana, desde esta ría contaminada y que estará echada a perder dentro de dos años, levantaremos este blog de Arte. Contra viento y marea, diciendo (mis) verdades como puños, llamándole al pan, pan y al vino, froilo.

Esperamos no agradar a quien nos desagrada, y viceversa. Y que la lectura de este blog sea interesante para los amantes del arte allá donde estén.

En la medida de lo posible intentaré no ser muy localista, y cuando el tema sea local, explicarlo claramente para que se entienda fuera de Ferrol. Si de paso puedo conseguir que os echéis unas risas, me sentiré feliz.

Miguel-Anxo Varela