
Aunque de este tema puede hablar mucho mejor
Mariano que yo, pues él
ejerce, lo cierto es que el cómic es un tema de lo más interesante para cualquier artista.
El cómic es, junto al cine, la última incorporación a las Grandes Artes que ha habido, ya hace más de 100 años.
Sus antecedentes pueden encontrarse en el medievo, cuando la pintura y la ilustración eran en realidad parte del mismo arte, y más modernamente en cantares de ciego, "aucas" y otros ejemplos de narración por viñetas.
La historia del cómic puede consultarse desde
aquí.
Lo curioso de nuestra época, y que demuestra hasta qué punto es cierto que las revoluciones no se notan hasta que han terminado, es que a pesar de la enorme popularidad y repercusión de todas las formas de cómic, a pesar de que nos criamos con un tebeo entre las manos, sigue siendo un mundillo desconocido y despreciado. Los figurines de moda se exponen en los museos, pero los magníficos trabajos de tantos y tantos buenos dibujantes de cómic jamás se llevan a los grandes salones.
Por fortuna el cómic mueve de por sí mucho dinero, a pesar de las crisis, y organiza por su cuenta sus propios salones (como el
Salón del Cómic de Barcelona o el de
Coruña) en los que casi hay que pelearse para poder entrar. Es un arte realmente popular, querido. Y nuestra sociedad es tan hipócrita, tan
deshonesta que se presenta el del cómic como un mundo marginal, de frikis y entendidillos. Pero las ventas, las visitas, la influencia del cómic en todos los aspectos de la cultura contemporánea contradicen absolutamente esta imagen.
Se habla de cómic como algo intrascendente, vulgar, friki... pero ¿por qué? Quizá el cómic todavía conserva ese sentido contestatario, anti-sistema, de denuncia de los excesos y contrapeso del
poder omnímodo, que para algunos filósofos es connatural al arte, y que el arte oficial jamás tiene, lógicamente.
El cómic siempre consigue reconciliarnos con la grandeza del espíritu humano en un mundo cada vez más mediocre y gris. Nuestro amigo
José María Beroy, un gran dibujante de cómic, catalán, acaba de
pasarnos este enlace a una exposición de cómic en
Vitoria/Gasteiz, organizada por la asociación de dibujantes ATIZA, que curiosamente -juro que no hemos tenido nada que ver- se titula
"Hartos de arte" (vía
La Cárcel de Papel)
. Que la disfrutéis. Repito en
enlace del PDF para que os podáis bajar el catálogo-revista. Aviso, os reiréis mucho, no la llevéis a hospitales, bibliotecas...