De este libro me sorprende lo mucho que se utilizan como arma arrojadiza algunos de sus puntos claves, pero sin haber entendido el sentido del texto. Porque aunque largo y a veces intrincado, es un libro con un contenido muy claro, científico, casi desapasionado, y en el que el autor no suele dar opiniones personales sin explicar por qué ha llegado a esa conclusión a base de datos, razonamientos lógicos y ejemplos numerosos. Un libro difícil de interpretar de forma errónea, pero que constantemente se esgrime para justificar las ideas más peregrinas, claramente contrarias al planteamiento de la Gestalt y del propio Arnheim.
A veces Arnheim acompaña sus teorías con declaraciones de artistas y psicólogos que apoyan sus conclusiones. El otro día, leyendo el capítulo sobre "La forma*" encontré esta declaración de Picasso:
"Busca siempre la perfección. Por ejemplo, intenta dibujar un círculo perfecto; y como no puedes dibujar un círculo perfecto, el fallo involuntario revelará tu personalidad. Pero si quieres revelarla dibujando un círculo imperfecto, tu círculo, lo estropearás todo".No puedo estar más de acuerdo: no hay cosa que menos soporte en arte (incluso en música, en cine, en literatura, en poesía) que la afectación, la pose, la falta de sinceridad.
Es evidente que en el arte -y en esto la pintura es la campeona- el artificio está siempre presente. Evidentemente, para dibujar a una persona sentada, el pintor debe de alguna manera "comprimir" la tridimensionalidad del sujeto para meterla en una tela plana. Evidentemente, el color de la piel, aunque uniforme, debe ser traducido por miles de pinceladas de distintos matices en el cuadro si se pretende algo de realidad... pero la cita de Picasso no habla de eso.
Podría intentar explicar de mil maneras a qué nos referimos Picasso y yo, podría decir que es lo mismo que dice su famosa cita "Yo no busco, encuentro", pero qué mejor explicación que esta:









